Un software a medida no tiene lista de precios porque no es un producto: es un equipo trabajando durante una cantidad de meses. Esta guía te da los rangos reales del mercado chileno en CLP, te explica qué compras en cada tramo y te deja en condiciones de comparar dos cotizaciones que dicen cifras muy distintas sin equivocarte.
Cuando cotizas una página web o una app, estás comprando algo con un catálogo de funcionalidades más o menos conocido. Cuando cotizas software a medida no existe ese catálogo: lo que compras es capacidad de ingeniería aplicada a procesos que hoy solo viven en la cabeza de tu equipo y en planillas.
Por eso la cifra final es siempre el resultado de tres variables, y no de una tabla. Primero, quién va a construirlo (cuántas personas y con qué seniority): eso fija la tarifa mensual. Segundo, cuántos meses dura el proyecto: eso lo determina el alcance. Y tercero, cómo está estructurado el contrato: eso define quién paga los cambios cuando el alcance se mueve, cosa que va a pasar. Si una cotización no te permite ver esas tres variables por separado, no estás comparando precios, estás comparando números.
Un senior y un junior no cuestan lo mismo ni producen lo mismo. La tarifa mensual sale de sumar perfiles, no de estimar features.
El costo total es tarifa mensual por meses de calendario. Una tarifa baja durante el doble de tiempo es más cara, no más barata.
T&M con sprint cap, fixed-price o híbrido. Define quién absorbe el costo de los cambios de alcance durante el proyecto.
La etapa que convierte un problema de negocio en un backlog estimable. Se cotiza aparte porque produce el insumo del resto.
SII, ERP, pasarelas de pago, sistemas legacy: cada conexión con un sistema que no controlas agrega desarrollo y pruebas reales.
Infraestructura cloud, licencias de terceros y mantenimiento evolutivo. No están en la cotización de desarrollo y llegan igual.
Estos son los rangos que vemos en el mercado chileno cuando clientes nos piden revisar propuestas de terceros. Son referenciales, no una garantía comercial: sirven para saber si una cotización que recibiste está dentro de mercado o muy fuera.
2.500.000 a 4.500.000 CLP/mes
Una persona escribiendo código, sin overhead de empresa. Funciona para alcances chicos y bien definidos, donde tú puedes hacer de contraparte técnica y de gestión.
Qué estás pagando:
Qué no viene incluido:
4.500.000 a 7.500.000 CLP/mes
El mismo trabajo, pero dentro de una estructura que asume el riesgo de continuidad. La diferencia de precio contra el freelance es exactamente lo que cuesta el overhead de equipo y procesos.
Qué estás pagando:
Qué no viene incluido:
18.000.000 a 35.000.000 CLP/mes
PM, tech lead, desarrolladores, QA y UX trabajando en paralelo sobre el mismo backlog. Es el modelo cuando el software es parte central del negocio y el calendario importa.
Qué estás pagando:
Qué no viene incluido:
1,5x a 2,5x los rangos anteriores
Por perfiles equivalentes, una consultora grande cobra entre una vez y media y dos veces y media lo que cobra una software factory. Se justifica cuando la compra exige respaldo corporativo, no cuando exige código.
Qué estás pagando:
Qué no viene incluido:
Para llegar al costo total del proyecto, multiplica la tarifa mensual por los meses de calendario que dure y suma el discovery. Ese ejercicio explica por qué dos empresas pueden cotizar el mismo problema con cifras que se diferencian en varios millones: rara vez están vendiendo el mismo equipo durante el mismo tiempo. El desglose por perfil y por mes está detallado en nuestra guía para elegir empresa de desarrollo.
Es la línea que más gente intenta saltarse y la que más caro sale omitir. Para un producto a medida nuevo, un discovery toma entre 2 y 5 semanas y cuesta entre 6.000.000 y 18.000.000 CLP, según la complejidad del proceso y cuánta gente de tu organización participa. No es una etapa de venta: es trabajo de ingeniería y de negocio que produce el documento con el que después se cotiza el proyecto completo.
Saltarse el discovery no ahorra ese dinero: lo traslada al proyecto en forma de retrabajo, y ahí cuesta a tarifa de desarrollo. Si tu presupuesto no alcanza para discovery más construcción, la conversación honesta es reducir el alcance de la primera entrega, no eliminar la etapa que define ese alcance.
El modelo de contrato importa tanto como la cifra, porque define qué pasa cuando el alcance se mueve. Y se mueve siempre. En Chile, el estándar para producto a medida es T&M (tiempo y materiales) con tres candados que protegen al comprador.
Un techo de gasto por sprint acordado por escrito. Te da la flexibilidad del T&M sin el riesgo de una factura abierta: si el equipo necesita más capacidad, tiene que pedirla y tú tienes que aprobarla.
El pago se amarra a entregables verificables, no al paso del tiempo. Un milestone bien definido es código funcionando en un ambiente que puedes revisar, no un porcentaje de avance declarado por el proveedor.
Una ventana de término sin penalización cada trimestre. Es la única garantía real de que puedes cambiar de proveedor si el equipo no rinde, y por lo mismo es la cláusula que más resistencia genera al negociar.
Una cotización sin supuestos escritos es una cifra de apertura de negociación. Lo que no está incluido debe estar tan detallado como lo que sí está: integraciones, migración de datos, capacitación, soporte.
¿Y el precio fijo? Fixed-price solo conviene cuando el alcance está 100% cerrado, lo que en la práctica ocurre casi solo en integraciones acotadas y migraciones definidas de antemano. Para producto nuevo, un proveedor que acepta precio fijo sobre un alcance difuso está cubriendo la incertidumbre con margen o planea recortar calidad cuando el número apriete. Ninguna de las dos te conviene.
El presupuesto no baja negociando la tarifa: baja cambiando decisiones de alcance. Estas son las que más mueven la cifra en una u otra dirección.
Integraciones con sistemas que no controlas
SII, ERP propietario, pasarelas de pago, sistemas legacy sin documentación. Cada conexión suma desarrollo, pruebas y tiempo perdido esperando accesos y ambientes de prueba.
Procesos de negocio no documentados
Si las reglas viven en la cabeza de tres personas y cada una las cuenta distinto, el equipo va a construir dos veces. Ese retrabajo se paga a tarifa de desarrollo.
Verticales reguladas
Fintech, salud, banca: auditoría, trazabilidad, controles de acceso y evidencia de cumplimiento agregan trabajo real que no se ve en la pantalla del usuario.
Migración de datos históricos
Limpiar, mapear y validar los datos del sistema antiguo o de las planillas suele ser un proyecto en sí mismo, y casi nunca está en la cotización inicial.
Comprimir el calendario
Meter más personas en paralelo para llegar antes sube el costo total y baja la productividad por persona: hay más coordinación y más superficie de error.
Contraparte de negocio no disponible
Si nadie de tu lado puede responder dudas en el día, el equipo se bloquea o adivina. Ambas cosas cuestan meses de calendario que estás pagando igual.
Recortar la primera entrega a lo que valida
Construir el flujo que resuelve el dolor principal y dejar el resto para después distribuye el gasto y te deja decidir con datos en vez de con supuestos.
Llegar con los procesos levantados
Si traes los flujos documentados, las reglas de negocio escritas y los casos borde identificados, el discovery es más corto y la construcción tiene menos retrabajo.
Usar piezas existentes donde no hay diferencia
Autenticación, notificaciones, reportería, facturación: si un servicio maduro resuelve el problema, construirlo desde cero es gasto sin ventaja competitiva.
Equipo más chico durante más meses
Cuando el calendario no es crítico, un equipo reducido y estable cuesta menos por unidad de avance que un squad completo contra reloj.
Un solo interlocutor con poder de decisión
Los comités que revisan y reabren decisiones cada dos semanas son una de las fuentes de sobrecosto más caras y menos visibles del proyecto.
Ambientes y accesos listos antes de partir
Credenciales de los sistemas a integrar, ambientes de prueba y datos de muestra disponibles el día 1 evitan semanas de equipo pagado esperando.
Es la situación normal: tres propuestas para el mismo problema con cifras que no se parecen. Antes de comparar hay que normalizar, porque casi nunca están cotizando lo mismo. Estas seis preguntas dejan las propuestas en la misma escala.
¿Quién va a escribir el código, con nombre y seniority?
Una diferencia de precio grande casi siempre es una diferencia de perfiles. Pide la composición del equipo y compara perfil a perfil, no total contra total. Y verifica que quien te presentan en la reunión de venta sea quien va a estar en el sprint 1.
¿QA, PM, UX y DevOps están dentro del precio?
Un precio bajo con esos roles fuera del alcance significa que alguien los va a hacer igual: o tu equipo, o nadie. La segunda opción se paga en bugs en producción.
¿Cuántos meses dura y con qué supuestos?
El costo total es tarifa mensual multiplicada por meses, así que hay que hacer la multiplicación antes de comparar: una tarifa más baja durante el doble de meses termina siendo la propuesta cara. Pide la duración estimada como rango y con supuestos explícitos.
¿De quién es el código, el repositorio y la infraestructura?
Deben quedar bajo cuentas de tu empresa desde el día 1. Si el traspaso es "al final del proyecto", el costo de cambiar de proveedor a mitad de camino es infinito y eso lo sabe el proveedor.
¿Qué cubre la garantía y cuánto vale el soporte después?
El día del go-live empieza el gasto recurrente. Una propuesta sin costo de mantenimiento no es más barata: es incompleta, y la diferencia aparece en el mes 4.
¿Qué pasa exactamente cuando cambia el alcance?
La respuesta debe ser un procedimiento (estimación del cambio, impacto en sprint cap, aprobación por escrito), no una promesa de flexibilidad. "Eso lo vemos en el camino" es la frase que precede a las facturas sorpresa.
Después de normalizar esas seis dimensiones, si una propuesta sigue siendo mucho más barata que las otras, lo barato no es el software: es el riesgo que estás asumiendo tú. Vale la pena que sea una decisión consciente y no una sorpresa en el mes tres.
Ninguno de estos es opcional en la práctica, así que conviene presupuestarlos desde el inicio. La pregunta útil no es cuánto cuesta el desarrollo, sino cuánto cuesta tener el software funcionando durante el primer año.
Servidores, base de datos, almacenamiento, respaldos y observabilidad. Es un costo mensual que crece con el uso, y en la etapa de desarrollo casi nadie lo proyecta a 12 meses.
Autenticación, correo transaccional, mapas, firma electrónica, pasarelas, monitoreo. Individualmente son montos chicos; sumadas son una línea permanente del presupuesto.
Sacar los datos del sistema antiguo o de las planillas, mapearlos al nuevo modelo y validar que cuadren. Suele ser el trabajo más subestimado de todo el proyecto.
El software que nadie usa cuesta lo mismo que el que sí se usa. Capacitación, documentación y acompañamiento en las primeras semanas son parte del costo real.
Actualización de dependencias, parches de seguridad, ajustes por cambios normativos y las mejoras que van a pedir los usuarios apenas empiecen a usarlo.
Quién responde cuando el sistema se cae un viernes a las 19:00, en qué plazo y a qué costo. Sin esto escrito, el soporte es "cuando podamos".
Esta página responde la pregunta de precio. Según dónde estés en la decisión, el siguiente recurso útil es distinto.
Todavía decidiendo
Antes de presupuestar, conviene descartar que una herramienta existente ya resuelva la mayor parte del problema.
Ya decidiste construir
Cómo trabajamos: discovery, arquitectura, entregas quincenales e integraciones con SII, ERP y Webpay.
Comparando proveedores
Criterios técnicos y comerciales, preguntas para la evaluación y las señales de alerta del proceso de compra.
Proof de software propio
Software a medida, integraciones y flujos críticos donde el negocio necesitaba producto propio, no adaptar la operación a una herramienta estándar.
Minería · Fintech enterprise
Plataforma a medida para centralizar solicitudes de crédito, mitigar riesgos operativos y acelerar la toma de decisiones financieras en la cadena de suministro minera.
Resultado destacado
Evaluación de riesgo en minutos
Legaltech · Automatización de procesos
Programa de hiperautomatización legal con RPA para la gestión de causas judiciales, clasificación inteligente de documentos y analítica operativa de rendimiento para firmas de abogados.
Resultado destacado
5x causas por abogado
Agrologística · Supply chain
Ecosistema digital para gestión de flotas, control biométrico en romanas y automatización de la cadena de suministro de granos de punta a punta.
Resultado destacado
Trazabilidad de punta a punta
Más resultados disponibles en sectores regulados, industrial, logística, legal y operaciones de campo.
Ver más casos de éxitoCuéntanos qué proceso quieres resolver, con qué sistemas debe integrarse y cuándo lo necesitas funcionando. Te devolvemos una estimación con rango, composición de equipo propuesta, duración y los supuestos sobre los que está construida.
Código y repositorio 100% tuyos desde el día 1 · Contrato T&M con sprint cap · Cláusula de salida cada 3 meses
El precio de un software a medida se cotiza por equipo y por mes, no como un producto con lista de precios. Los rangos de referencia que vemos en el mercado chileno en 2026 son: un freelance senior con contrato directo entre 2.500.000 y 4.500.000 CLP al mes; un perfil mid-senior dentro de una agencia o software factory entre 4.500.000 y 7.500.000 CLP al mes; y un squad completo con PM, tech lead, desarrolladores, QA y UX entre 18.000.000 y 35.000.000 CLP al mes. Las consultoras grandes cobran entre 1,5x y 2,5x esos valores por perfiles equivalentes. El costo total de tu proyecto es esa tarifa mensual multiplicada por los meses de calendario que dure, más el discovery inicial. Por eso dos proyectos con el mismo equipo pueden diferir en varios millones: lo que cambia es la duración, y la duración la define el alcance.
Porque el producto no existe antes de definirlo. Un e-commerce tiene un catálogo de funcionalidades conocido y por eso se puede tarificar por paquete; un software a medida se construye contra procesos internos que solo se conocen cuando alguien los levanta. Publicar una cifra cerrada obliga al proveedor a una de dos cosas: inflar el número para cubrir la incertidumbre, o comprometerse a un alcance que luego recorta en silencio. Lo que sí es exigible a un proveedor serio es que publique la estructura de precio (composición del equipo, tarifa mensual por perfil, duración estimada con rango y supuestos), y eso es lo que estás viendo en esta página.
Un discovery para un producto a medida nuevo toma entre 2 y 5 semanas y cuesta entre 6.000.000 y 18.000.000 CLP según la complejidad y la cantidad de personas involucradas del lado del cliente. Se paga aparte porque es la etapa que produce el insumo para cotizar el resto: sin discovery, cualquier cifra del proyecto completo es una apuesta. Un discovery bien hecho termina con backlog priorizado, arquitectura propuesta, estimación con rango (no un número único) y plan de roadmap a 6 meses. Discoveries más cortos que 2 semanas son superficiales; discoveries más largos que 5 semanas son señal de que el proveedor no sabe cerrar alcance.
Fixed-price solo conviene cuando el alcance está 100% cerrado, algo que rara vez ocurre fuera de proyectos integradores o migraciones acotadas. Para producto a medida, el modelo estándar en Chile es T&M (tiempo y materiales) con sprint cap, milestones de pago y cláusula de salida cada 3 meses. El sprint cap pone un techo mensual al gasto, los milestones amarran el pago a entregables verificables y la cláusula de salida te deja bajarte del proyecto sin litigio si el equipo no rinde. Ojo con un anti-patrón concreto: un proveedor que ofrece fixed-price para la etapa de discovery está cotizando un trabajo cuyo resultado todavía no conoce.
La diferencia de precio refleja qué viene incluido y qué riesgo asumes tú. Un freelance senior (2.500.000 a 4.500.000 CLP al mes) no trae QA, PM ni respaldo: si se enferma o renuncia, el proyecto se detiene. Un perfil mid-senior en una software factory (4.500.000 a 7.500.000 CLP al mes) cuesta más porque el precio incluye overhead de equipo, procesos y reemplazo si alguien sale. Un squad completo (18.000.000 a 35.000.000 CLP al mes) compra velocidad y continuidad: varias personas trabajando en paralelo con QA y gestión propios. Una consultora grande cobra de 1,5x a 2,5x lo anterior por perfiles equivalentes, y eso se justifica solo si necesitas respaldo corporativo para una licitación, cumplimiento formal o cobertura contractual de gran escala.
Los que más sorprenden después de firmar son: infraestructura cloud y su crecimiento con el uso, licencias de servicios de terceros (autenticación, correo transaccional, mapas, pasarelas, observabilidad), migración y limpieza de los datos que hoy viven en planillas o en el sistema antiguo, capacitación y acompañamiento al equipo que va a usar el software, y el mantenimiento evolutivo posterior al go-live. Ninguno de estos es opcional en la práctica, así que la pregunta correcta al comparar propuestas no es cuánto cuesta el desarrollo, sino cuánto cuesta tener el software funcionando durante el primer año.
Normalizando antes de comparar. Primero, exige que cada propuesta declare la composición del equipo y el seniority de cada perfil: una diferencia de precio grande casi siempre es una diferencia de quién va a escribir el código. Segundo, revisa si QA, PM, UX y DevOps están dentro del precio o se facturan aparte. Tercero, compara la duración estimada, porque una tarifa mensual más baja durante el doble de meses es más cara. Cuarto, verifica qué pasa con la propiedad del código y los repositorios. Quinto, mira la garantía y el soporte post go-live. Si después de normalizar esas cinco cosas una propuesta sigue siendo mucho más barata, lo que está más barato es el riesgo que estás asumiendo tú.
Sí, y hay maneras sanas y maneras que solo posponen el costo. Las sanas: recortar alcance de la primera entrega a lo que realmente valida el negocio, usar componentes y servicios existentes en vez de construir todo desde cero, aportar tú el levantamiento de procesos ya documentado, y aceptar un equipo más chico con más meses en vez de un squad completo apurado. Las que se pagan después: sacar QA del alcance, saltarse el discovery, comprimir el calendario con más gente en paralelo, y dejar la migración de datos "para más adelante". Las cuatro bajan la cifra de la cotización y suben el costo total del proyecto.
Debe incluirla, y conviene verificarlo por escrito antes de firmar. El repositorio, la infraestructura y las credenciales deben quedar bajo cuentas de tu empresa desde el primer día, no bajo las del proveedor con promesa de traspaso al final. Un contrato donde el código es del proveedor y tú solo tienes una licencia de uso convierte cada evolución futura en una negociación en la que no tienes alternativa, y ese costo no aparece en ninguna línea de la cotización inicial. En Blackend el código, el repositorio y la infraestructura quedan a tu nombre desde el día 1.
Cuéntanos qué proceso, integración o producto propio necesitas construir y te orientamos sobre alcance, roadmap e inversión.
Que estas evaluando hoy
Usamos esta selección para enrutar la conversación al frente más relevante desde el primer contacto.
Servicios
Industrias
Empresa
Ciudades
Contacto
Somos el partner tecnológico
de empresas y emprendedores
COPYRIGHT © 2026 BLACKEND